El dólar estadounidense registró, durante la semana del 8 al 10 de abril de 2026, su mayor caída desde enero de este año. El movimiento se asocia al alivio del riesgo geopolítico tras el anuncio de un alto al fuego en el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La caída se produjo después del anuncio de tregua temporal entre ambos paíseslo que redujo de forma inmediata la incertidumbre en los mercados energéticos y geopolíticos. Este cambio hizo que la moneda estadounidense perdiera su atractivo como “refugio de valor”.
Se trata de una posición favorable que había sostenido al dólar desde el inicio del conflicto, al aumentar su demanda, y que ahora pierde fuerza generando un aumento de ventas de la divisa. Una tendencia a la que suma la rotación de los inversionistas hacia otras monedas y activos de riesgocomo el oro y bitcoin (BTC).
Las estadísticas muestran que el índice del dólar (DXY) cayó entre 0,8 % y 1,5 % en los últimos 5 días, registrando su peor jornada desde 2025. En el acumulado semanal, el indicador retrocedió entre 1,3 % y 1,6 %, marcando su mayor caída semanal desde enero de 2026.
El DXY cerró el viernes 10 de abril cerca de los 98,65–98,70 puntos, alcanzando mínimos de cuatro semanas. El movimiento contrastó con el comportamiento observado durante el máximo del dólar entre febrero y marzo de 2026, cuando el DXY llegó a niveles cercanos a los 100–101 puntos, impulsado por la demanda de activos refugio en medio del conflicto.
En paralelo, se observó una rotación de capital hacia otras monedas principales como el euro, la libra esterlina y el yen, junto con un renovado interés por el oro como activo de reserva en un entorno de menor incertidumbre inmediata, tal como reportó CriptoNoticias.
En este escenario, bitcoin también muestra señales positivas al cotizarse por encima de los USD 70.000 y llegar hasta los 70.000 dólares. Al cierre de esta edición su precio oscila en torno a los USD 72.865.
¿Una corrección temporal?
Según Reuters, el retroceso del dólar responde principalmente a una corrección asociada a la menor aversión al riesgo tras el alivio de las tensiones geopolíticas, más que a un cambio estructural en su posición dentro del sistema financiero global.
En ese sentido, hay que considerar que la evolución del escenario entre Estados Unidos e Irán sigue siendo un factor clave que genera incertidumbre en los mercados. Aunque el alto el fuego redujo la presión inmediata, la tregua es considerada frágil y persisten focos de tensión.
En este contexto, los mercados siguen atentos a las conversaciones que se realizan este sábado 11 de abril en Pakistán, donde funcionarios de ambos países marcarán la estabilidad del acuerdo, condicionando la evolución del dólar en el corto plazo.
Hasta ahora, en lo que va de 2026, el comportamiento del DXY ha mostrado un patrón consistente: el dólar tiende a fortalecerse en episodios de tensión global y a corregirse cuando disminuye el riesgo geopolítico, reflejando una mayor sensibilidad a los ciclos de aversión al riesgo.



