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La crisis de acceso a la vivienda en España continúa alejando a los jóvenes españoles de la posibilidad de salir del hogar familiar. En 2025, la tasa de emancipación juvenil cayó al 14,5% entre los jóvenes de 16 a 29 años, el nivel más bajo desde que comenzaron los registros comparables, según los últimos datos del Observatorio de Emancipación Juvenil del Consejo Español de la Juventud (CJE).
el informe (fuente en español)publicado el viernes, señala que un empleado joven tendría que asignar 98,7% de su salario neto alquilar una vivienda por su cuenta en España. La edad media estimada para abandonar el hogar paterno ya ha superado los 30.
También destaca que la dificultad de acceso a la vivienda es actualmente uno de los principales factores de empobrecimiento juvenil en españa: “Entre los jóvenes que viven en viviendas de alquiler, el riesgo de pobreza aumenta del 25,9% antes de pagar la vivienda al 43% después”.
“Mudarse significa empobrecerse para los jóvenes”, afirma Andrea Henry, presidenta del CJE. “El mercado laboral y el mercado inmobiliario han dejado de hablar el mismo idioma para los jóvenes”, advierte Henry.
Según las cifras del Observatorio, el salario neto medio de un joven ronda 1.190 euros al mes, mientras que el alquiler medio de una vivienda asciende a 1.176 euros. El CJE advierte de que el acceso a la vivienda se ha convertido en “una de las principales fallas de desigualdad” entre generaciones.
La organización sostiene que el problema ya no afecta sólo a quienes están desempleados o en situación de exclusión, sino también a parte de la población joven trabajadora. “Incluso en el trabajo, una gran proporción de jóvenes no puede construir una vida independiente sin caer en la precariedad, el sobreendeudamiento o la dependencia de sus familias”, señala el informe.
Compartir piso tampoco es asequible
El aumento de los costos de la vivienda también está impulsando el alquiler de habitaciones y los acuerdos compartidos como alternativa para quienes no pueden afrontar el costo de la vida solos. Sin embargo, el Consejo de Juventud advierte de que compartir piso tampoco garantiza condiciones asequibles en muchas ciudades, y supone 33,6% del salario medio.
El informe también subraya que el apoyo financiero de las familias es cada vez más lo que determina quién puede mudarse y quién no, en un contexto en el que comprar una vivienda sigue fuera de nuestro alcance para gran parte de la población joven.
El Consejo de la Juventud de España reclama medidas públicas para incrementar la oferta de vivienda asequible y facilitar el acceso de los jóvenes a un alojamiento digno. “El problema es estructural y está teniendo graves consecuencias para toda una generación”, advierte.



