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El Ministerio de Administración Interior de Portugal indicó, en una aclaración enviada a la agencia de noticias Lusa, que otros 48 agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) serán desplegados en el aeropuerto de Lisboa a partir del viernes.
Según la misma fuente, también se pondrán a disposición 14 “boxes” más, es decir, cabinas de control de documentos, en las llegadas, con lo que el total ascenderá a 34, y otras cuatro en las salidas, elevando el número total a 18. Con ello se pretende acelerar los procedimientos de control fronterizo.
En cuanto a las “e-gates”, o puertas electrónicas, serán 31 en llegadas, 14 más, y cuatro más en salidas, hasta un total de 18.
En su aclaración a la agencia Lusa, el Ministerio de Administración Interior precisó que una vez finalizadas las “obras de ampliación e instalación en el aeropuerto de Lisboa”, también está previsto, “durante los meses de junio y julio, reforzar la capacidad de control fronterizo en los aeropuertos de Oporto y Faro, aumentando el número de ‘boxes’ e instalando nuevas ‘e-gates'”.
También se informa que, a partir de julio y a nivel nacional, está previsto un mayor refuerzo de la seguridad aeroportuaria, con 360 nuevos efectivos adscritos a la Unidad Nacional de Extranjería y Fronteras (UNEF). Se trata de agentes policiales que estarán distribuidos entre los distintos aeropuertos.
De hecho, en los últimos tiempos el aeropuerto de Lisboa ha sufrido largas colas en los controles fronterizos, retrasos que se atribuyen al nuevo sistema implantado a nivel europeo (Entry/Exit System – SES/EES), que se ha introducido progresivamente desde octubre del año pasado.
Según una información remitida en otra ocasión por ACI Europa, la asociación de aeropuertos europeos, también a la agencia Lusa, los tiempos de espera alcanzaron hasta 3,5 horas en los momentos de mayor congestión en los puestos de control fronterizos del continente, casi el doble de las dos horas registradas a principios de abril.
Cabe recordar que el primer ministro portugués, Luís Montenegro, que ya había dicho anteriormente que el Gobierno estaba “insatisfecho” con “la respuesta dada por los servicios fronterizos en los aeropuertos” y “en particular en Lisboa”, anunció hace unos días que tenía intención de adoptar medidas “con la máxima urgencia y de manera eficaz” para afrontar la situación.



