La Autoridad Helénica de Aviación Civil (HCAA) de Grecia ha emitido una declaración sobre los retrasos en los aeropuertos griegos, tras informes que citan datos de Eurocontrol que indican que los retrasos han aumentado un 63% en comparación con el mismo período del año pasado.
Además, en la última semana de junio, según Eurocontrol, Grecia representó el 13% de todos los retrasos registrados en la red europea de transporte aéreo.
Según la HCAA: “Desde el sábado 4 de julio de 2026, el tráfico (4.925 vuelos) ha superado los niveles más altos de 2025 (4.916 vuelos, el 10 de agosto). En este contexto, los esfuerzos para garantizar el buen funcionamiento de los vuelos son constantes y continuos”.
Con respecto a las cifras de Eurocontrol, la HCAA aclara: “Los datos se refieren principalmente a retrasos en la gestión del flujo de tráfico aéreo (ATFM) a nivel de la red europea. Estos retrasos son reales y han aumentado, como también es el caso de otros proveedores europeos, principalmente debido a la demanda estacional y a los acontecimientos geopolíticos que han alterado los patrones de vuelo en la región en general.
“Estos indicadores son importantes para el seguimiento operativo del espacio aéreo. Sin embargo, no deben equipararse con la experiencia general de los pasajeros en los aeropuertos, ni interpretarse como el tiempo medio de retraso al que se enfrenta cada vuelo”.
Según los datos operativos de la HCAA de junio de 2026, el retraso medio en el Centro de Control de Área Atenas-Macedonia (KEPATHM) fue de 2,26 minutos por vuelo, frente a 1,62 minutos en 2025. Si se excluyen las causas meteorológicas y otras causas externas, el retraso medio asciende a 0,97 minutos por vuelo, frente a 0,85 minutos en junio de 2025.
Del mismo modo, en el aeropuerto internacional de Atenas, el retraso medio por vuelo debido al tráfico aéreo en junio se situó en 4,43 minutos, frente a los 6,50 minutos del mismo periodo del año pasado (una reducción de más de dos minutos), mientras que los retrasos totales disminuyeron un 31,77%.
“Estas cifras muestran que, a pesar de las crecientes presiones sobre la red europea y el espacio aéreo griego, el impacto operativo sigue siendo más limitado que la impresión que se puede crear al aislar un único indicador”, añade la HCAA en su comunicado.



