Una nueva iniciativa de aviones de combate liderada por Alemania está tomando forma tras el colapso del programa europeo Future Combat Air System (FCAS).
Un consorcio formado por ocho empresas, denominado ‘Team Gen 6’ y liderado por Airbus, será lanzado el jueves en Berlín, informó el gigante aeroespacial a la AFP.
La alianza tiene como objetivo desarrollar un avión de combate de próxima generación y se espera que revele más detalles en una ceremonia de firma durante el salón aeronáutico ILA en la capital alemana.
La iniciativa se produce después de que Berlín y París abandonaran el proyecto FCAS el lunes tras meses de tensiones entre Airbus y el fabricante francés Dassault.
Airbus dijo que las compañías ya presentaron un documento de posición al Ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, describiendo su visión para un avión de combate de sexta generación.
El consorcio insta al gobierno alemán a garantizar que los contratos se adjudiquen “íntegramente y a tiempo” para la segunda mitad de 2026, informó la agencia de noticias citando el acceso al periódico.
Una fuente involucrada en el proyecto dijo que las empresas participantes podrían firmar el acuerdo de forma privada el miércoles.
El proyecto “Team Gen 6” estaría liderado en gran medida por Alemania.
Además de Airbus, la alianza incluye al fabricante europeo de misiles MBDA y seis empresas alemanas: Hensoldt, Diehl Defence, MTU Aero Engines, Liebherr, Autoflug y Rohde & Schwarz.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, dijo a los periodistas el martes que el proyecto era “concebible y una posibilidad”, pero dijo que Berlín también estaba considerando alternativas, incluida la compra de aviones de combate F-35 adicionales fabricados en Estados Unidos o unirse a otros programas de desarrollo de aviones.
Pistorius dijo que desde hace meses se llevan a cabo conversaciones con varias “partes interesadas” sobre el tema.
Los problemas dentro del FCAS llegaron a un punto crítico en el verano de 2025, cuando Dassault presionó por un mayor control del programa, frustrando a los políticos en Berlín y a los ejecutivos de Airbus.
El FCAS, lanzado en 2017 y al que se unió España en 2019, se había considerado un proyecto emblemático de la cooperación europea en materia de defensa. Su colapso es ampliamente visto como un revés para los esfuerzos por fortalecer las capacidades militares de Europa frente a las crecientes amenazas a la seguridad por parte de Rusia.



